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Todo el tiempo que hemos
pasado juntas… en realidad no ha sido nada fácil, ha habido
momentos duros en los que, aparentemente la mejor salida era
terminar con la relación… pero, si hay amor, se puede seguir
para adelante.
Viendo hacia atrás,
tratando de pensar en las cosas buenas y las malas también,
lo que hicimos y lo quejamos de hacer… podríamos tratar de
sacar algunas reflexiones, que a nuestro parecer fueron
fundamentales para poder seguir andando el mismo camino…
juntas hasta hoy.
Siempre fuimos, somos y
seremos amigas, por sobre todas las cosas… y como amigas nos
debemos respeto y sobre todo sinceridad.
Desde el momento mismo en
que nos besamos, comprendimos que no solo era amistad lo que
nos unía, también estaba el deseo que dulce y travieso había
crecido lentamente en las interminables charlas y paseos que
compartíamos a menudo, fuimos amigas mucho tiempo antes de
ser amantes… y esto nos dio la ventaja insuperable, de
conocernos mucho y saber lo que queríamos las dos (como en
las letras de la canción “Perfecta” de “Miranda”)
Nos embarcamos así, en
esta aventura llamada amor.
No puedo decir que había
amor desde el primer beso, solo puedo decir que el amor
nació y creció beso a beso, detalle a detalle y creció
porque ambas quisimos que crezca, ambas nos comprometimos y
dimos mucho de nosotras para que esto pase… el amor (creo)
no se da en un momento… se construye día a día, palabra a
palabra…beso a beso.
Pasó el tiempo y la
verdad es que el proceso de aceptación personal fue muy
distinto para las dos, mientras mi novia lo tomaba todo
tranquilamente, yo me trasnochaba pensando y pensando en si
verdaderamente era o no era lesbiana… pensando en que
realmente ella era la “única chica del mundo” que me
gustaba…. Lo cierto es que, poco a poco pasamos (en
reflexiones y en palabras) de ser “hetero curiosas” a ser
“bisexuales” y después de algún tiempo, finalmente
entendimos y asumimos que somos lesbianas…es un proceso duro
de aceptación, pues nadie nos educa ni prepara para ello.
Las dudas sexuales nos
cayeron de golpe, muy en el fondo pensaba “lo estaré
haciendo bien???” (Tengamos en cuenta que ambas éramos
“novatas” en estos planos) pero el placer vino a tallar y a
callar todas las inquietudes... al final comprendimos que en
la cama no hay ni bien ni mal… lo “bien” es aquello que te
gusta y le gusta a la otra persona implicada en la danza del
amor…. Acá es importante aprender a jugar... a conversar, a
tenerse plena confianza para poder decir “probemos”,
“juguemos”, “compremos”, “paremos”, etc., CONFIANZA para
gozar a dúo, con respeto y sin prejuicios… el mundo tiene ya
muchos prejuicios como para dejar que estos entren también
en nuestras camas no? Y por si había algo que no sabíamos…
pues revisamos libros de anatomía femenina y de todo lo que
se pudiera (mas vale prevenir que lamentar) y ciertamente,
el conocimiento de la anatomía puede aportar muchos
beneficios en este plano.
Conversar… no por nada se
dice que las mujeres somos unas loras… bueno nosotras somos
unas pandas… pero conversamos horas de horas como loras… si
hablamos sabemos que sentimos… aprendemos a conocernos, a
saber que nos gusta y que nos desagrada, hablando aprendimos
a ser mas amigas, a ser aliadas, hablando comprendimos
fastidios, malos humores, penas, llantos; conversando
aprendimos a caminar unidas y sentirnos fuertes la una al
lado de la otra… eso es ella para mi, una amiga, una aliada
y por ello, es tratada como tal, con el respeto que se le
debe a la mejor amiga del mundo, con el respeto que me
merezco yo misma, con el respeto que deseo tener pues no
puedo pedir lo que yo misma no soy capaz de ofrecer.
Por ello, los trapos
sucios se lavan en casa, tratamos de no salir nunca con
otras personas si no estamos bien, y si es inevitable,
salimos, pero nunca hacemos evidente que estamos en proceso
de “lavado de asuntos internos” pues al final de cuentas,
las amigas pueden ir y venir en el tiempo y en la distancia,
pero la pareja sigue allí, y si se hieren en publico, las
heridas suelen ser mas dolorosas, pues entra a tallar
también “el que dirán”, los rencores, los resentimientos… al
final de cuentas ¿a quien le gusta que le griten en público?
Y de trapos sucios hemos
tenido toneladas… sobre todo cuando yo estaba en crisis con
mi familia por mi opción sexual…pero felizmente, ni novia,
mi compañera, nunca se puso en un plan “decide o tu familia
o yo” esto hubiera sido terriblemente doloroso y al final
ese dolor se hubiera volcado en contra nuestra... (Creo que
una no puede pedir que la pareja decida entre ella o la
familia, es un paso muy doloroso, no creo que nadie merezca
tener presión por ambos lados… al final, tu pareja está para
ser tu apoyo, no tu verduga.. si se tiene paciencia, todo
pasa, hasta lo mas doloroso pasa… pero si las parejas se
dejan llevar por la crisis, lo mas probable es que todo
estalle!)
En este punto también es
importante tener en cuenta que los procesos de aceptación de
las lesbianas no son los mismos… unas tardamos mas y otras
lo toman con la mayor naturalidad del mundo… no permitan que
esto les afecte demasiado… por ejemplo si una de las chicas
es una lesbiana totalmente autoaceptada, publica, libre y
activista y su novia no tanto, la activista no puede exigir
o pedir que la novia se convierta en super lesbiana de la
noche a la mañana, hay que respetar los procesos
individuales, el crecimiento y maduración depende de cada
una…no podemos exigir que la novia nos bese en la calle si
la novia no quiere hacerlo, no podemos exigir que se asuma
de golpe, cada una debe crecer y pasar su proceso a su
ritmo… hay millones de cosas que compartir y se puede crecer
juntas, talvez no a la par, pero si juntas!
Salir del armario tampoco
es una tarea fácil, a mi me costó un mundo, el decirlo no
fue tan difícil, pero las consecuencias de mis palabras
duraron años, peleas con mis padres por años, al final,
cuando ya estábamos acostumbradas a tenerlos en el bando
contrario, el cambio se dio, ellos cambiaron, y una de las
cosas que nos ayudaron a cerrar heridas fue que nunca se
utilizaron adjetivos calificativos para referirnos a la
familia… es decir, a veces una puede no ver bien muchas
cosas de la familia de la pareja, pero eso se debe quedar en
una… pues si empezamos a calificar a la familia de la novia
de “locos” “malos” (por no poner otros adjetivos…) estaremos
entrando a un plano de juzgamiento y confrontación con la
familia… y al final lo único que hacemos es crear conflictos
y tensiones…. Mejor no juzgamos y nos quedamos en el papel
de “paño de lágrimas” y de “soporte” que es el que realmente
nos compete… Pues dado el caso, tampoco nos gustaría que
estén juzgando y calificando a nuestra familia.. o no?
Los detalles… es
importante no descuidar nunca la relación de pareja… los
detalles son importantes, una palabra, un piropo, una
mirada… sentir que te aman y hacer sentir que amas es
realmente importante, pues esto disipa dudas, fortalece los
lazos afectivos, no todo es sexo (aunque al principio de la
relación así parezca, el deseo no lo es todo, a no ser que
quieras una relación puramente sexual) Con el tiempo el sexo
pasa a ser parte normal de la relación y deja de ser parte
prioritaria y es por esto que es tan importante fortalecer
otro tipo de lazos y alianzas… (claro que, dado el caso que
tu pareja solo te inspire amistad y ternura… pues mejor
reevalúa la relación y queden como lo que son: amigas! O si
solo te inspira deseo sexual... pues ten una relación
netamente sexual, pero mejor no trates de construir una
relación duradera de ella, pues lo mas probable es que
resulte una gran decepción)
Cuando me preguntan
“¿Cuál es el secreto para tener una relación tan larga?”
Yo respondo: “conversar
de todo” y “hacer que el tiempo entre un orgasmo y otro sea
un eterno preámbulo” (así el espacio de tiempo entre orgasmo
y orgasmo sea largo)
Sobre los celos…. Tema
difícil, pero no imposible, si se conversa, se evalúa, se
piensa, los celos se pueden obviar, los ojos están muchas
veces para mirar y no por mirar quiere decir que vaya a ir a
más, en todo caso y como siempre, no hay que pasarse de la
raya y respetos guardan respetos!!!
En una relación lésbica
realmente no hay ataduras, podemos salir volando cual
palomas en cualquier momento, lo único que nos ata es el
mutuo compromiso y si ese compromiso existe, entonces no
debe haber dudas ni celos exagerados… Si te gusta alguien
mas pues sopesa las cosas, piensa en lo que tienes, en lo
que vas a dejar, estar En una relación es comprometerse a
estar dentro de la relación, a respetar a la pareja y no
hacerle nunca lo que no quieres que te haga y en este punto
es importante estar con alguien que verdaderamente te llene,
no con alguien que potencialmente “podría llenarte” osea,
estas con la chica real de ahora, no con la que podría ser
si “se cortara el pelo de tal forma, usara perfume X, leyera
en francés, comiera solo tofu, corriera todas las mañanas y
después te hiciera el desayuno” en ese caso estarías con lo
que quieres que sea ella.. pero, que derecho tienes tu de
estar con la chica que “potencialmente” puede ser? Y si ella
no quiere ser así? (que es lo mas probable)… no sueñes con
lo que no es, sueña y ama lo que tienes, pues eres
afortunada de que te amen como eres!! Y los cambios se dan
poco a poco, una aprende a amoldarse a corregir cosas que
molestan a la pareja, siempre y cuando, ella te lo
comunique, sino, ni que fuéramos magas!!!! A conversar se ha
dicho, solo así, puedes saber que es lo que molesta y que
no, que gusta y que no... ***¿y si a ella no le gusta
conversar? (ay caray allí si que tas frita, a algún acuerdo
habrán de llegar!!!)***
Y bueno, creo que eso es
todo, no es nada del otro mundo, el tiempo se pasa raudo
cuando lo compartes con una buena amiga y mucho mejor si
esta amiga es también tu amante…
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