Movimiento Homosexual de Lima

Mariscal Miller 828

 Jesús María 

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25 años en la historia de MHOL

1.- LOS PRIMEROS DIEZ AÑOS: Entre Sueños de Libertad y acostumbrarse a la muerte.

Los Años 80

Primera Directiva del MHOL inscrita en Registros Públicos: Beto Montalva, Manolo Luján y Arturo Linares

El inicio de la década de los 80 coincidió en el Perú con en el estreno de la democracia. Luego de 12 años de un gobierno militar que había intentado una reforma nacionalista y de izquierda, el primer gobierno civil electo fue encabezado por Fernando Belaúnde, el mismo presidente a quien los militares habían depuesto en 1968. Con el gobierno de Belaúnde se inicio la apertura del Perú a las corrientes económicas neo-liberales que triunfaban en Europa y Norteamérica y de paso a muchas ideas que habían surgido de la efervescencia de los 70, como la "revolución sexual".

Con la revolución de las comunicaciones que empezaba a dejarse notar, los tabúes que rodeaban al sexo en la sociedad peruana empezaron a resquebrajarse y se multiplicaron las revistas que trataban temas relacionados al sexo y la pornografía y también aparecieron lugares dedicados a atender al  público homosexual.

A diferencia de los clandestinos y casi marginales bares de los años 50 y 60 o de las semi clandestinas discotecas de fines de los 70, en 1981 abrió sus puertas el "Perseo" una discoteca ubicada en una avenida comercial en San Borja, un distrito de clase media alta, cuyo nombre quedó asociado a lo gay en el imaginario limeño. Paralelamente,  el centro de Lima en  los alrededores de la Plaza San Martín y e Miraflores, en torno al Parque Kennedy, se convirtieron en lugares de ligue para los gays y en sus inmediaciones surgieron más bares y discotecas que conformaron lo que se conoce desde entonces como "el ambiente" limeño.

Las Generaciones del MHOL

Mucha, muchísima gente ha pasado por MHOL a lo largo de 25 años. Se puede decir que hemos sido cuna de activistas, al menos en Lima, pues en MHOL se formaron la mayoría de los y las que ahora lideran o integran las decenas de grupos LGBT que han surgido en la capital.

En este contexto, a finales de 1982 , un grupo de personas, la mayoría de ellos intelectuales de izquierda que habían vivido la época de la revolución sexual en Norteamérica o en Europa, comenzaron a organizarse en torno a Roberto Miro Quezada, un preclaro estudioso de los trabajos de Foucault. Siendo gays y habiendo vivido la época seminal del movimiento de liberación gay, plantearon la creación de un movimiento que fuera más cultural que político o antropológico, como eran los únicos movimientos que por entonces existían en América Latina, el izquierdista Frente Homosexual Revolucionario (FHAR) de México y el académico Grupo Gay de Bahía (Brasil).

Manolo Lujan, Eduardo Piñeiro, Eduardo Murguía, Mañuco Kaufman, Roberto Miro Quezada, Gustavo Von Bishophausen e Isabella Falco  acudieron a la primera reunión realizada  en una casa de Manolo Forno  balneario de Punta Negra. Oscar Ugarteche se mantenía en constante comunicación con el grupo y estaba enterado de todo.

 

De esa primera reunión y las posteriores reuniones y discusiones en la casa de Roberto Miro Quezada en Jesús María nació el Movimiento Homosexual de Liberación, poco tiempo después rebautizado como Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), cuyo primer manifiesto, impreso y distribuido junto con una encuesta en el círculo de amigos de los fundadores, defendía ante todo la libertad de las personas para explorar el amplio arco iris de la sexualidad.

El MHOL se dio a conocer a través de una entrevista a Manolo Forno y Eduardo Murguía publicada por la revista "Hermano Lobo". Ninguno dio su nombre porque sentían un justificado temor de lo que les podría pasar si hacían pública su homosexualidad.

Los fundadores del movimiento y quienes llegaron inmediatamente después, se dieron cuenta que en una sociedad tan reprimida e influenciada por el catolicismo y el machismo como lo es la sociedad peruana, el espacio para la lucha no eran las calles sino el espacio privado, la identidad, o en otras palabras, romper las puertas del clóset y ese fue el objetivo inicial del MHOL.

Con el valiosísimo aporte de personalidades extraordinarias como los  actores Beto Montalva y Luis Felipe Ormeño, y el apoyo que recibió del movimiento feminista, en particular de la organización “Flora Tristán”, MHOL avanzó en por el camino de mostrar al público una imagen distinta del homosexual ya sea a través de artículos periodísticos, obras de teatro como "El beso de la mujer araña" (que fueron un escándalo en aquella época) o del apoyo a la apertura de espacios de socialización para gays.

El primer local con el que contó MHOL fue un departamento ubicado en la cuadra 3 de la Av. Arenales, luego se mudaría la calle Coronel Zegarra 1219  también en Jesús María. Por esta época se integran otros activistas como Carlos Cosme y Carlos Cáceres.

Pero entonces, en la segunda mitad de la década, el SIDA ingresó como variable determinante en la vida de los gays, provocando que la atención del movimiento se centrara en la prevención de la enfermedad y la asistencia a enfermos. Muchos de sus fundadores y primeros líderes sucumbieron ante la epidemia que desarticuló la mayoría de movimientos gay surgidos en diferentes países, en especial en América Latina.

Al terminar los ochenta, el objetivo de MHOL, que ahora funcionaba en un amplio departamento de la calle Los Geranios en Lince, había cambiado : era hora luchar por el derecho a la vida y esa lucha debía tener un rostro, por lo que ya no bastaba romper las puertas del closet individual sino que había que hacerlo públicamente.

Los dirigentes más jóvenes de entonces, como Kike Bossio y Rebeca Sevilla (que luego llegaría a ser Secretaria General de la Asociación Internacional e Lesbianas y Gays - ILGA) fueron quienes le dieron rostro a esa lucha. Junto a ellos se integraron el movimiento, Aldo Araujo, Fernando Mariscal, Sixto , Ruth Ramos y Liliana Asín.

Las Casas del MHOL

El local donde funciona una institución forma parte de su imagen. El primer lugar donde MHOL empezó a trabajar fue un departamento en la cuadra 3 de la Av Arenales, luego pasaría a ocupar una casa en la calle Coronel Zegarra en Jesus María. De allí pasaría a otro departamento, en la calle los Geranios en Lince para establecerse definitivamente en 1991 en el 828 de la calle Mariscal Miler, Jesus María.

Coronel Zegarra 1219, Jesus María, local del MHOL a mediados de los 80

Mariscal Miller 828, Jesus María, local del MHOL desde 1991 hasta la actualidad.

Los Noventa

Al comenzar la década de los 90, uno de los fundadores de MHOL, Oscar Ugarteche fue "sacado del closet" en un programa periodístico y se convirtió en la imagen pública y política del MHOL. El, Kike Bossio, Rebeca Sevilla, Lucia Uheda, Manolo Forno, Liliana Asín y Aldo Araujo se convirtieron en la imagen de un movimiento gay que no temía dar la cara y encabezó la lucha en los peores años de la epidemia del VIH-SIDA, aunque siempre buscaron hacer notar que el VIH-SIDA no era una enfermedad gay.

Gracias a una donación de la agencia noruega de cooperación NORAD, gestionada por Oscar Ugarteche, en 1991 MHOL adquiere el local de Mariscal Miller 828, Jesus María, en el que desde entonces funciona.

Durante esta época de lucha frontal contra la epidemia de VIH-SIDA, MHOL realizó acciones pioneras como la creación de SIDAYUDA, una línea telefónica que brindaba orientación sobre como prevenir o enfrentar el contagio con VIH, formó un grupo de promotores de salud y realizó campañas de  prevención en muchos lugares de Lima. También, a partir de 1990, apoyó la formación de PROSA, la primera organización de personas con VIH del Perú.

En el primer número de la segunda época de Conducta (Im)propia (Marzo de 1992), la revista que editó MHOL entre 1992 y 1994, se publica una entrevista a Rebeca Sevilla. En la entrevista se le pregunta cuales creía que habían sido los logros más importantes de MHOL en sus primeros diez años. Esta fue su respuesta:

"Me siento feliz de decirte que son varios: haber logrado consolidar un espacio físico y una propuesta de trabajo integrando hombres y mujeres; haber sido capaz de visibilizarlo, haber logrado reunir a personas diversas, lesbianas, gays, bisexuales, travestis, heterosexuales, etc.

Hemos logrado impacto importante en las metas de educación y prevención en SIDA. Aprendimos a realizar acciones, a desarrollarnos profesionalmente, a evaluar nuestro trabajo y a organizar nuestra administración que era un caos. Somos un espacio de referencia público, echando abajo el mito que al los homosexuales sólo les interesa tener relaciones sexuales. El público en general se sorprende cuando visita nuestro ambiente de trabajo cuando ve nuestros folletos. Esas cosas nos dan mucha legitimidad y respeto.

En un país tan hipócrita como el nuestro, es importante la sinceridad y honestidad que caracteriza a nuestro trabajo. Decimos lo que hacemos pensamos y sentimos, aunque ala gente no le agrade oírlo.

Vivimos en un país con muchas carencias, donde es imposible atender a todas las demandas; lo cual nos obliga a pensar en estrategias creativas y vitales. Tenemos que luchar contra el miedo; al igual que algunas personas temen a Sendero Luminoso, también tienen miedo de salir del closet. Perder el miedo no solo es parte de nuestro discurso sino también nuestro trabajo cotidiano, enseñarle a la gente a perder el miedo a ser lo que es, a decir lo que siente respecto a su vida, perder el miedo a los fantasmas internos."

 

Entre 1994 y 1997 termina, poco a poco, el financiamiento de los programas de prevención del VIH/SIDA, y los asociados de MHOL toman la decisión política de dejar de involucrarse en la lucha contra la epidemia como una forma de "deshomosexualizarla".  Esta decisión provocó la escisión de la organización, de la que se alejan Carlos Cáceres y Manolo Forno, entre otros, que cuestionaban la decisión. El tiempo les daría la razón pues, alejado de la lucha contra el VIH/SIDA, MHOL de alejó de la principal razón que tenían, particularmente los gays y trans, para unirse y hacer activismo.

Sin embargo, la lucha por los derechos humanos vinculada a una lucha política más amplia en la que se encontraban objetivos comunes con otros movimientos sociales también dio sus frutos y cambió el perfil de MHOL.


2.- 1996-2000 : LOS RETOS DE LA MODERNIDAD Y LA GLOBALIZACIÓN.

 

La Primera Marcha del Orgullo

Aunque no se cuenta en la numeración "oficial" de las marchas realizadas en Lima, la primera celebración pública del Orgullo fue llevada a cabo por un par de docenas de activistas del MHOL en 1996. Ellos marcharon alrededor del Parque Kennedy y luego protagonizaron un plantón en ese lugar.


En 1996 , gracias al apoyo de la embajada de Holanda, MHOL tuvo durante seis meses un programa radial, "Radio Clash", producido y conducido por Aldo Araujo. Fue un éxito pero no hubo recursos para que continuara. Al parecer ese fue el momento en que se alcanzó el punto culminante en lo que respecta a "presencia política", a plantear la "cuestión homosexual" y la lucha contra el VIH-SIDA en los medios.


En la segunda mitad de los 90 se empezó a notar claramente que la sociedad peruana, herida

 por la guerra contra el terrorismo y deslumbrada por la ilusión de orden y progreso que ofrecía el gobierno de Fujimori, había ingresa en un periodo de marcado individualismo, poco favorable para el desarrollo de movimientos sociales, más aún si esos movimientos rompían el famoso aforismo que tan bien describe a la sociedad peruana "Dios perdona el pecado pero no el escándalo".

 

A pesar de los logros señalados por Rebeca Sevilla en 1992 respecto de la visibilidad, en la segunda mitad de los 90, el closet volvió con fuerza, pero era un closet distinto, más amplio y con todas las posibilidades de contacto impersonal y "seguro" que proporciona el uso cada vez más difundido de la Internet. Paradójicamente, leer literatura gay ( Los libros de Jaime Bayli fueron un éxito) o ver escenas gay en el cine o la televisión ("No se lo digas a nadie" , película basada en la primera novela de Bayli, fue transmitida en horario familiar) se volvió "normal" justo cuando la mayoría de los gays y lesbianas --especialmente los jóvenes--empezaron a sentir (como el resto de la sociedad peruana) que lo mejor era "no meterse en líos" y preocuparse únicamente de si mismos. Desapareció la identificación con el grupo, y así también dejaron de tener sentido los términos de "la lucha", tal y como habían venido siendo planteados.


La verdad era que ya no había persecución abierta (dejaron de haber "batidas" en discotecas gay en 1996), la homosexualidad era comprendida por un amplio sector de la sociedad, por lo menos a nivel teórico, el machismo--golpeado por la crisis económica-- había perdido su hegemonía. Ante esta situación la simple presencia política (habiéndose devaluado tanto lo relacionado a la política en estos años) y el prestigio ganado en la lucha contra el SIDA, no ya no eran suficiente y MHOL comprendió que debía apostar por involucrarse en una lucha más amplia, la lucha por los derechos humanos.

 

Al terminar los 90, el objetivo del MHOL era la defensa y promoción de los derechos humanos, en especial la defensa del principio de no discriminación.



3.- 2000- 2004 : EMPIEZA UN NUEVO SIGLO: ¿Una esperanza, una ilusión?... ¿nada?



En nuevo siglo comienza con MHOL convertido en una organización defensora de los derechos humanos, bastante bien instalada en las redes de grupos y colectivos que manejan esa lucha. Sus principales rostros visibles aún vienen de los 80, como Aldo Araujo o Ruth Ramos a los que se han agregado otros, con perfil más bajo, que ingresaron a la institución en los 90, como Luis Rojas, Alonso Inga o Cristhian Olivera.


En este momento MHOL se encontraba en medio de un proceso de renovación generacional, reingeniería institucional y de definición de objetivos que no terminaba de cuajar.


A estas alturas resultaba muy importante que surjieran en el Perú nuevos rostros, nuevas propuestas y nuevas instituciones gay - lésbicas, como las que el 2002 formaron el FREDIF (Frente por el Derecho a ser Diferente) con motivo de la campaña por la reforma constitucional.


MHOL  tenía el reto de ayudar en este sentido, pero antes, debía lograr ponerse en sintonía con las nuevas generaciones, generaciones para las cuales el VIH-SIDA siempre estuvo allí, que nunca sufrieron una "batida" y que gozan de la libertad "virtual" y el ilimitado acceso a la información que proporciona un mundo cada vez más interconectado.

4.-2005 -  2007 : MADUREZ Y ESPERANZA

A partir del año 2004 MHOL empezó a mirar hacia el interior del Perú y descubrió una realidad, en buena medida, alentadora: habían muchos grupos organizados, sobre todos de travestis y gays, que se habían formado en torno a la lucha contra el VIH/SIDA y a partir de las intervenciones de prevención impulsadas por el Ministerio de Salud.


MHOL dedicó sus fuerzas a facilitar el empoderamiento y la consolidación de estas organizaciones capacitándolos en derechos humanos y en la elaboración de proyectos que les permitieran acceder a financiamiento.


Para propiciar que los distintos grupos no sigan aislados y poder empezar a construir un movimiento de carácter nacional, en Julio de 2005 se realizó en un hotel e las afueras de Lima el Primer Encuentro Nacional LGTB con la participación de 100 delegados de la mayoría de regiones del Perú.

 

Como el encuentro coincidió con la entrada en vigor del la ley de “matrimonio gay” en España concitó mucho interés e la prensa. Al concluir la reunión se formó un grupo impulsor para constituir una Coordinadora Nacional LGBT, sin embargo, no se ha avanzado mucho al respecto, en parte por las disputas entre MHOL y otros grupos de Lima.


En 2005 también MHOL se reorganizó en dos unidades autónomas, una de gays y bisexuales (UGB) y otra de lesbianas y bisexuales (ULB) a las que en el futuro se sumarán las respectivas unidades de jóvenes.


2006 vio la participación de uno de los líderes de MHOL, Tito Bracamonte, en las elecciones al Parlamento Andino y el sostenido esfuerzo de la organización en defensa de los derechos humanos de gays, lesbianas, bisexuales y trans.

 

También en 2006 MHOL  se reintegró a la lucha contra el VIH/SIDA al conformar la Plataforma de Poblaciones Vulnerables junto con otras organizaciones de gays, trans y trabajadoras sexuales y pasar a administrar uno de los sub-objetivos del Fondo Global en el Perú, vinculado a la selección , formación y evaluación del Programa de Promotores Educadores de Pares (PEPs).

 

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El futuro poco alentador que se pintaba al iniciar el siglo XXI parece haber dado paso a una renovada esperanza y  a sus 25 años MHOL da la impresión de estar entrando en una vigorosa edad adulta, con  renovación en sus cuadros y dedicado a trabajar en el área de los derechos humanos y la salud, sin dejar de mantener el contacto con la gente (joven y no tanto) que busca un lugar donde informarse y socializar.


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Autor:

Jorge Alberto Chávez Reyes
Fuentes:
"Conducta (Im)propia" , Nº1, Marzo de 1992

"Idéele", Nº 47, Febrero de 1993

"De Amores y Luchas", Jorge Bracamonte Allain (editor), Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, 2001

Entrevistas  con Manolo Forno y Oscar Ugarteche.